El proceso constaba de dos entrevistas virtuales. La primera, con una reclutadora y la segunda con el equipo en el que trabajaría durante la pasantía. Con la reclutadora estuvo todo muy bien, a pesar de mi nerviosismo, supo llevar toda la entrevista a un lugar tranquilo y relajante. Sin embargo, en la segunda instancia donde participaron los jefes, me sentía super incomoda. Uno de los jefes mencionaba que si estaba de acuerdo en quedarme más ahora si se necesitara o si estaba al tanto que el sueldo era bajo por ser una pasantía. Dicha experiencia me hizo decidir no seguir con el proceso de selección.