Muy desprolijo. No hubo coherencia entre la información del aviso, la entrevista de la consultora (que fue grupal sin avisar) y la entrevista con la empresa.
Durante la entrevista virtual se notó que no prestaban atención: tiraban preguntas estándar, cuando uno se ponía a responder se veía que tecleaban (sin que pareciera sincronizado con lo que uno decía, como para que pareciera que tomaban nota) y el revoleo de ojos y gestos (sonrisas, movimientos de labios) evidenciaba que estaban leyendo otra cosa.