La entrevista consistió en 2 partes: una basada en una explicación del empleo y la herramienta con la que trabajaban. Más tarde debías confirmar si seguías queriendo continuar con el proceso de selección y si pasabas la primera parte entonces tenías una entrevista con el equipo, que decidía si te escogían o no. Todas estas entrevistas fueron completamente presencial, a diferencia de la convención actual.